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13.8.23

El Diario de clase

Por Edgar Bravo M.

El diario de clase docente es una herramienta y estrategia en la que a través del texto escrito (u de otro formato) el docente narra aquello que le interesa resaltar de lo que sucede en el aula de clase. El diario de clase tiene una doble dimensión que recoge tanto lo objetivo-descriptivo como lo personal-subjetivo. El diario de clase contribuye de manera esencial al desarrollo de la competencia del pensamiento reflexivo de los docentes. Que sea un diario no implica que deba ser una actividad diaria. El diario de clase puede cumplir varios propósitos, desde un "espacio de catarsis" para descargar las tensiones del día hasta un instrumento analítico en recoge las observaciones y experiencias del docente en el aula de clase para reflexionar y mejorar sus prácticas docentes. Dicho ejercicio narrativo y reflexivo puede transformarse en un conocimiento sobre sí mismo, sobre los estudiantes, sobre las interacciones humanas, sobre la implementación de estrategias, sobre los patrones y tendencias dadas en el aula, en fin, sobre la experiencia de ser docente, lo cual permite afianzar nuestra fortalezas y asumir las debilidades, ofreciéndonos la posibilidad de conocernos mejor, transformar nuestras prácticas y cualificar las competencias profesionales docentes. La siguiente infografía presenta un "círculo de mejora" a partir de la elaboración de un diario de clase.

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18.3.23

Desarrolla tu Pensamiento Crítico: Guía para elaborar un ensayo

Edgar Bravo M.

La elaboración de ensayos es una oportunidad óptima para fomentar el desarrollo del pensamiento crítico.

La guía práctica que se ofrece contiene una descripción detallada de los pasos necesarios para lograr dicho desarrollo, incluyendo objetivos de aprendizaje precisos para cada uno de ellos y una estrategia didáctica que propone variaciones alternativas. Se destacan también las habilidades y capacidades necesarias para cada paso, así como las actitudes o disposiciones que deben acompañarlas para facilitar el desarrollo del pensamiento crítico. Se destacan también las habilidades o capacidades necesarias para cada paso, así como las actitudes o disposiciones que hay que cultivar relacionadas con aquellas, para el desarrollo del pensaminto cítico  pensamiento crítico. Es importante tener en cuenta que la guía puede adaptarse según las necesidades y objetivos específicos, incluso se puede alterar el orden propuesto si así se requiere. Para ilustrar las estrategias planteadas, se ofrecen más de treinta ejemplos. Esta herramienta se presenta como una herramienta valiosa e útil tanto para docentes, estudiantes y público interesado.


 


25.5.22

La relevancia de las teorías del aprendizaje en las prácticas pedagógicas

 

Edgar Bravo M.

El objetivo de ensayo es mostrar la importancia de la reflexión teórica y, en particular, de las teorías del aprendizaje para las prácticas pedagógicas.  Para tal efecto consideramos tres de las teorías del aprendizaje más presentes en las prácticas pedagógicas actuales: el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo.

Quizá la principal novedad de la educación en la actualidad se refiere al cambio del paradigma en cuanto al papel del estudiante en el proceso educativo. Hemos pasado de una educación centrada en el rol del docente como trasmisor de conocimientos a otra centrada en el estudiante como el protagonista de su propio aprendizaje. El papel activo del estudiante ha puesto el foco, por un lado, en la manera como los estudiantes aprenden, esto es, en las teorías del aprendizaje y, por otro lado, en la educación basada en el desarrollo de competencias.

En la actualidad, gracias a la educación por competencias las expectativas del aprendizaje no solo están puestas en la enseñanza de los contenidos sino también en el desarrollo por parte del estudiante de ciertas  competencias con todo lo que ella implica: conocimientos, capacidades, habilidades, destrezas y actitudes.[1]

 Desde la perspectiva del docente las preguntas que se hace ya no solo deberían estar centradas en los contenidos sino también en las maneras de enseñarlos y en las maneras como los estudiantes aprenden. En otras palabras es decir que el aprendizaje no solo depende del dominio del campo disciplinar que enseña el docente, sino también de la manera como propicia el aprendizaje de los estudiantes.  De ahí la importancia de que el docente conceptualice y reflexione sobre las prácticas pedagógicas que cualifican el quehacer docente y, por tanto, lo profesionalizan. 

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9.4.19

Sobre la educación

"No debemos enseñar lo que sabemos, sino lo que son capaces de aprender los alumnos". - Comenio, siglo XVII, Didáctica Magna
"Enseñar es aprender dos veces". - Joseph Joubert, siglo XVIII-XIX.
"Los niños necesitan más de modelos que de críticos". - Joseph Joubert, siglo XVIII-XIX.

30.10.10

¿Aprender filosofía o aprender a filosofar? Reflexiones en torno a la naturaleza de la enseñanza de la filosofía

Edgar Bravo M.                                                                                                                                      El texto aborda la cuestión de la naturaleza de la enseñanza de la filosofía en tanto que problema filosófico. Para ello, parte de la distinción entre aprender filosofía o aprender a filosofar. En la medida en que se desarrolla esta cuestión, se plantean algunos rasgos que caracterizarían el quehacer filosófico y los textos filosóficos, destacando, el papel fundamental que juegan las preguntas filosóficas. Este ensayo pretende aportar ideas al debate sobre la cuestión de la enseñanza de la filosofía.    Texto completoPDF  

Palabras clave: educación, filosofar, filosofía, enseñanza, preguntas filosóficas. 
                                                                                                                                                      


13.4.10

Los mapas conceptuales como herramienta de aprendizaje para el desarrollo de las competencias de análisis, argumentación e interpretación

                                

Edgar Bravo
La elaboración de mapas conceptuales es una estrategia de aprendizaje para la comprensión de una teoría o problema, al mostrar mediante un organizador gráfico, la manera como se articulan los conceptos principales y secundarios que lo lo componen. En este texto se muestra el uso de mapas conceptuales como estrategia de aprendizaje para el desarrollo de las competencias de análisis, argumentación e interpretación.

 El mapa conceptual (MC) es un tipo de organizador gráfico que muestra los conceptos principales y secundarios que se articulan alrededor de un tema y el tipo de relaciones que estos que forman entre sí. De esta manera, la construcción de un mapa conceptual pone en evidencia la estructura interna de un tema a partir de las relaciones lógicas que se organizan en torno a los conceptos o términos clave. El tema sobre el cual se elabora el mapa conceptual puede corresponder, en principio, a la lectura de un texto o a una temática desarrollada en clase.

 La construcción de un mapa conceptual pone en juego diversas competencias que contribuyen a ganar claridad conceptual y, por tanto, a mejorar la comprensión del tema. Las competencias que desarrolla un mapa conceptual principalmente son las de análisis, argumentación e interpretación. Examinamos a continuación cada una.

Para acceder al texto completo: aquí j

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Cómo elaborar un mapa conceptual en 10 pasos. Incluye criterios de evaluación


10.10.09

Cómo elaborar un mapa conceptual en 10 pasos. Incluye criterios de evaluación

Edgar Bravo M.  
Las pautas para la elaboración de mapa conceptuales muestran de manera simplificada procedimientos más efectivos para elaborar un mapa conceptual. Los criterios de evaluación, por su parte, se centran en los aspectos más relevantes que permiten determinar la calidad de los MC.

    1. Haber logrado un acercamiento comprensivo de la temática o el texto sobre el que se va a realizar el mapa conceptual.

    2. Elaborar una lista de los posibles términos del MC. En esta primera lista no hay que descartar ningún término que, en principio, pueda ‘clasificar’ para elaborar el MC. Es un error frecuente parar cuando se tiene cierto número de términos, sin haber considerado todos los que corresponden al texto o tema en cuestión; de esta manera podría dejarse por fuera algunos conceptos clave.

3. Seleccionar los términos que van a ir en el MC. Es conveniente hacer una lista previa de los conceptos. El número de los mismos depende de cada texto o tema a considerar. Recargar el mapa de muchos términos, puede hacerlo prácticamente inmanejable. Por ejemplo, 30 o más dificulta su construcción. Entre 10 y 20 términos, es mucho más manejable. Estas cifras deben tomarse no más como una guía. Más de 30 términos hacen prácticamente inmanejable el MC. Entre 20 y 30 términos, implica mayor grado de complejidad por la cantidad de relaciones que hay que establecer. Entre 10 y 20 términos, el MC es mucho más manejable. Hay que tener en cuenta que las cifras sirven de guía para ‘medir’ la complejidad del mapa, por tanto, no determinan de manera concluyente el grado de complejidad del MC.

Para acceder al texto completo: aquí

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