18.11.23

El Chat GPT y el riesgo de renunciar al pensamiento

Por Edgar Bravo M.

La emergencia de nuevas tecnologías de la Inteligencia Artificial como el ChatGPT evidencia, por un lado, sus enormes beneficios, pero, por otro, plantea interrogantes relacionados con la manera en que puede afectar nuestra capacidad de pensar. ¿Estamos ante el riesgo de renunciar al pensamiento en aras de la comodidad? ¿Es preferible con estas tecnologías renunciar a la responsabilidad que implica pensar? No es la primera vez que, ante el surgimiento de nuevas tecnologías, se planteen diversos interrogantes sobre sus posibles efectos no esperados. Este ensayo indaga sobre tales aspectos e intenta mostrar los posibles efectos de renunciar al pensamiento crítico en aras de la comodidad. 

2.3.23

Guía para elaborar un ensayo académico

Por Edgar Bravo M.
La elaboración de ensayos constituye una excelente oportunidad para desarrollar el pensamiento crítico. A diferencia del ensayo clásico, que es más libre y personal, esta propuesta presenta el ensayo académico como un ejercicio en el que se presenta y desarrolla un tema o problema y se adopta una postura al respecto. Si bien el punto de vista está más o menos explícito en la forma de enfocar el problema, plantear la tesis y argumentar, tiende a plantearse de manera más impersonal y objetiva.

La guía práctica que se ofrece contiene una descripción detallada de los pasos necesarios para lograr dicho desarrollo, incluyendo objetivos de aprendizaje precisos para cada uno de ellos y una estrategia didáctica que propone variaciones alternativas. Se destacan también las habilidades y capacidades necesarias para cada paso, así como las actitudes o disposiciones que deben acompañarlas para facilitar el desarrollo del pensamiento crítico. Se destacan también las habilidades o capacidades necesarias para cada paso, así como las actitudes o disposiciones que hay que cultivar relacionadas con aquellas, para el desarrollo del pensaminto cítico  pensamiento crítico. Es importante tener en cuenta que la guía puede adaptarse según las necesidades y objetivos específicos, incluso se puede alterar el orden propuesto si así se requiere. Para ilustrar las estrategias planteadas, se ofrecen más de treinta ejemplos. Esta herramienta se presenta como una herramienta valiosa e útil tanto para docentes, estudiantes y público interesado. 

15.2.23

Agustín Agualongo: el caudillo de San Juan de Pasto


Edgar Bravo M.

El texto recoge, por un lado, los principales acontecimientos de la vida del caudillo nariñense y las batallas militares en favor de la monarquía española en el proceso de independencia de Colombia, y, por otro, plantea algunas ideas en torno a la controversia formada alrededor de la posición asumida por el pueblo pastuso, liderado por Agualongo, en favor de los intereses del Rey, la Madre Patria y Dios.  

“Aquí fue bárbara mi raza

aquí he luchado, aquí he sido iluso,

y he sembrado mi canto en los vientos

defendiendo su ensueño y su derecho.

Esta es la tierra oscura que ama mi

corazón”

Aurelio Arturo, Esta es la tierra.


“Si tuviera mil vidas, estaría dispuesto

a inmolarlas por mi religión y por el

Rey de España”


Agustín Agualongo

Biografía

Juan Agustín Agualongo Cisneros (1780-1724). Nació en San Juan de Pasto, aunque otras

fuentes señalan que pudo nacer en Jenoy, Anganoy o en la Laguna. El documento clave de

su niñez es el certificado de bautizo que se encuentra en la iglesia de San Juan Bautista. Fue

bautizado a los 3 días de nacido, el 25 de agosto de 1780. Su nombre, Agustín, coincide con

el santo del día según la iglesia que corresponde al del filósofo cristiano san Agustín de

Hipona. Se desconoce cómo haya sido su niñez, aunque se tiene noticia del sito en donde

creció, la calle Hullaguanga

La sangre indígena corría por las venas de Agualongo. Hay alguna fuente según la cual el

apellido Sisneros de su madre remitía a algún antepasado español, aunque es poco probable

que así sea. Su descripción física consta en la ficha de inscripción militar en la Tercera

Compañía de Milicias del Rey, que data de 1811 “mide un metro con cuarenta centímetros;

pelo y cejas negras, ojos pardos, nariz regular, poca barba y una mancha como carate debajo

de los ojos; cariabultado, color prieto y bastante abultado el labio superior”. 

14.2.23

Descartes, la travesía de un viajero


Por Edgar Bravo M.

Más allá de los lugares comunes que ubican a Descartes como el iniciador de la filosofía moderna, como el filósofo racionalista de la modernidad, la pretensión de este ensayo es otra; digamos que tampoco trata acerca de su contribución a la historia de la filosofía, o del análisis de tal o cual problema clásico de la filosofía cartesiana (el cogito, Dios, el método, las verdades eternas, entre otros).


La pretensión de este ensayo es mucho más modesta, marginal si se quiere, pero, en mi opinión, iluminadora y estimulante para pensar la naturaleza de la actividad filosófica. De ahí que no se trata aquí de reelaborar un discurso sobre la filosofía cartesiana, sino de reflexionar sobre aquello que hace Descartes como filósofo. Quizá esa es la mejor manera de aprender a filosofar.

10.1.23

El problema de la virtud en el Protágoras de Platón

Por Edgar Bravo M

Entre los diálogos de Platón, sobre todo los llamados diálogos socráticos, el Protágoras ocupa un lugar privilegiado. Aquí Platón expone, de manera amplia, diversas concepciones de Sócrates acerca de la educación, la cultura y la ética. Junto con la Apología y el Critón, el Protágoras nos da una visión de conjunto del pensamiento socrático. 


Pero el mérito del Protágoras es más amplio. En cuanto a su estilo, goza de una perfección difícilmente igualada por ningún otro diálogo. La vivacidad de los personajes y la fluidez con que se desarrolla el diálogo mantienen, a lo largo del mismo la vitalidad, la elegancia y la claridad. En su extensión, también sobrepasa y con mucho, los demás diálogos socráticos. En cuanto a su contenido, Platón desarrolla temas muy socráticos, dejando de lado cualquier alusión a la Teoría de las Ideas. Por todo lo anterior, no resulta aventurado pensar que este diálogo fuera escrito en una época posterior a los primeros diálogos, no muy posterior quizá, y que tenía como fin aclarar y conservar las enseñanzas de su maestro.